Maratónica e inolvidable fiesta de 50 años de El Tri

Crónica: Dalia Cruz

Resumir 50 años de una banda como el Tri en un concierto, sin duda fue un reto que se superó al 100%. La logística de la jornada resultó impecable de inicio a fin con un Palacio de los Deportes repleto de fans de todas las edades, quienes se también contribuyeron a que el evento transcurriera sin incidente alguno.

En punto de las 8:00 de la noche arrancó un video con imágenes emblemáticas de aquel 1968, donde en medio de aires convulsos nació la banda, la pieza de Carmina Burana no pudo ser mejor para las históricas imágenes. Los gritos se dispararon con los primeros acordes “El Boogie del Tri” y con el grito de bienvenida de Alex Lora “Viva México, Cabrones” arrancó una fiesta única e impresionante. Con múltiples banderas de México agitándose en el aire, el líder de la banda pidió “Sería una mamada que no cantaran el Himno Nacional”, a lo que el respetable obedeció sin chistar. Para reafirmar el momento nacionalista subieron al escenario varios danzantes prehispánicos, de todas las edades, algunos con indumentarias de más de dos metros para acompañar “La raza más chida”, mientras Lora tocaba un tambor con la imagen de la Virgen de Guadalupe. Posteriormente, Pachacuti, sacerdote inca del Perú, le expresó sus mejores deseos al rockero.

La noche continuó con “Nostalgia de fin de siglo”, “El día que la tierra se movió”, “Chilango”, pero con “Perro negro y callejero” los miles de asistentes se pararon a bailar y cantar. Terminando la ovación, el poblano dijo a los presentes que había llevado a un valedor: una máscara de Trump, con la cual hizo algunas bromas sin que antes hubiera una inmensa lluvia de mentadas de madre y rechiflas que también alcanzó para recordar a ex presidentes mexicanos desde Carlos Salinas de Gortari, Luis Echeverría, Zedillo hasta Enrique Peña Nieto con el tan polémico “Eeeeeh…”.

Y mientras a esas horas en Oaxaca y Guerrero se registraba un sismo de leve intensidad, en el Palacio de los Deportes el boliviano Animal de Ciudad cantaba con El Tri “Metro Balderas”, mientras que con el español Cirilo fue “Mente rockera” y “Abuso de autoridad”. Con pirotecnia en el escenario, imágenes de fuego en las cinco pantallas y bailarines disfrazados de La Muerte en el escenario, el Tri recordó a las víctimas de San Juanico con el tema del mismo nombre y tampoco dejó ir la oportunidad para abordar al situación de los menores en pobreza con la rola de “Niño sin amor”.

Una de los invitados más importantes fue Armando Manzanero interpretó su versión de “Triste canción de amor”, Lora no dudó en gritar “Ese es sentimiento, no chingaderas”. Antes de despedirse, el compositor, junto con miembros de la Sociedad de Autores y Compositores de México, así como el Sindicato de Músicos y Ejecutantes de México entregaron a Lora un reconocimiento por su 50 aniversario.

La fiesta siguió con invitados como el argentino Luciano Napolitano con “Rock and roll y fiebre” y “El rock and roll nunca muere”. Pero uno de los momentos más conmovedores fue cuando el recinto de Churubusco se iluminó con miles de pantallas de celulares al ritmo de “Pobre soñador” y se prolongó con la participación de Panteón Rococó con una increíble versión ska de “Chavo de onda”. Con la combinación de los metales, la voz de Alex y Doctor Shenka, la euforia y la cerveza volaron por todas las áreas del palacio, en la parte de abajo se armaron varias zonas de slam y a una sola voz el público gritó “Me pasa el rock and roll”… todos se quedaron picados exigiendo “otra, otra”, pero el show debía continuar.

“Mientras el Maestro Bátiz se la chaquetea, dejaremos ésta”, bromeó Lora al invitar a Pocholo, con armónica en mano, a cantar una deliciosa versión de “Oye, cantinero”. Un minuto después se integró el “Brujo de rock” para seguir con”Lucila”.

Pero la noche también le tenía una sorpresa al vocalista, ya que Garage Custom le entregó su camioneta bien tuneada con el concepto de su aniversario y con la imagen de la Virgen de Guadalupe. El festejado no dudó en expresarle a Gerardo de la Borbolla: “Esta poca madre, chingonsísima”.

Con la pregunta constante de “¿Estamos felices?” Alex siguió con “Nuestros impuestos”, “2 de octubre” y “Viejas de vecindad” mientras la ola se hacía una y otra vez en los dos niveles superiores del foro.

En la celebración el hiphop se fusionó con el rock con la versión de “Difícil” de C- Kan  y tampoco pudo faltar la presencia de la canción que aborda la vida de la emblemática sacerdotiza María Sabina. Los motociclistas de Los Dorados de Villa, con todo y rugidos acudieron a felicitar al Tri.

Toño Lira y Andrés Calamaro se encargaron de engalanar la velada con “Esclavo del rock and roll”, “Alta suciedad” y “No molestes”. “El Salmón” manifestó el honor y privilegio que significaba para él compartir 50 años de rock, mientras Lira deseó “Larga vida para el Tri”.

Pasada la medianoche, la Tremenda Korte encendió el baile con FZ 10, Manueloko recorrió bailando y saltando, junto con Lora, cada rincón del escenario. Los gritos de “Tremenda, tremenda” fue la cereza del pastel a tan energética y alegre participación.

Un breve show de danza con luces led, ayudó a que la Orquesta Esperanza Azteca se instalara y diera paso a una hermosa interpretación de “Ave María” por Gil Rivera, que el público contestó con una rechifla. Sin embargo, Lora tranquilizó al momento de cantar con el Coro de la Basílica de Guadalupe “Virgen morena”.

Con cuatro horas de show encima, el rockero confesó: “Veo pura verga cuando me pongo esto” pues portaba una una máscara de luchador “con la manita que avienta lechita” al frente para cantar “Todo me sale mal” y dedicarle “un minuto de desmadre” a todos aquellos que ya no están en esta dimensión y la respectiva rola “Cuando tu no estas”.

Con la guitarra de “La Manita” cantó una segunda versión acústica de “Triste canción de amor”, ante la respuesta de la gente preguntó de nuevo “¿Están siendo felices?, qué bonito se oye, con huevos. Apenas van cinco horas, no aguantan ni madre”.

El último reconocimiento de la noche fue la que le dio a Alex Lora La Auténtica Sonora de Gildardo Zárate, con quien todo el palacio cantó la versión guapachosa de “El rey”, además de “La boa” en versión rock, al respecto Lora recordó la edición del disco de colección “Nacimos para rodar”.

Para quienes se preguntaron dónde andaba “La Domadora”, en la parte final del concierto con la rola “Contigo me conformo” Chela Lora salió radiante y guapísima a bailar, pero también para protestar ante los feminicidios en México, cuestionó a las autoridades por no hacer nada “¿Que no tienen hijos, hijas?, lo que no tienen es madre”, fue el momento perfecto para “Las mujeres de Juárez”.

Norma Valdéz y el equipo La Voz Perú Perú cantaron “Adicto al rock and roll” junto “con los querubines mariguanos del Palacio de los Deportes” a decir de Alejandro Lora.

Tras casi seis horas de fiesta en la que el líder de El Tri confesó sentirse tan fresco como hace 50 años y ante el inminente final, agregó: “Nos vamos a la verga”, y despidió esa maratónica e inolvidable celebración con “Piedras rodantes”.

Compartir
34Shares
Derechos Reservados CXPress 2018 | Magazine 7 by AF themes.
34Shares

Si continuas utilizando este sitio aceptas el uso de cookies. más información

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar