La danza de Las chavas del 8 como lenguaje para eliminar la discriminación

Reseña: Davo Pinks / Foto cortesía: R2 PI

Entre muchas de las virtudes que tiene la danza como forma de expresión artística está sin duda, la de alegrar y conmover al espectador usando el cuerpo como vehículo y sin duda, Las Chavas del 8 logró su cometido al llenar de sonrisas y aplausos el Teatro de la Ciudad como parte del ciclo Entre Lenchas, Vestidas y Musculocas.

Para festejar su octavo aniversario la compañía de danza folclórica México de Colores presentó parte de su repertorio con ritmos tradicionales de Oaxaca, Michoacán, Tampico y Yucatán, sólo por mencionar algunas; ganándose el cariño de un público que festejó con Carlos Antúnez, casi una década de trayectoria de esta agrupación integrada en su totalidad por hombres que con maquillaje y entaconados, hacen también roles femeninos.

En esta ocasión la premisa del show fue la apropiación de personajes tan famosos Kiko, Doña Florinda y el mismo Chavo del 8, buscando así romper las imposiciones sociales de la discriminación respecto al género con colores azul y rosa o deportes como el ballet o el fútbol. Entre vestidos largos y anchos con encajes coloridos, huipiles, listones y moños llamativos, los asistentes pudieron disfrutar en las casi dos horas que duró el show, una dosis de energía, sincronía y humor que cuestionó la participación de la comunidad gay en este tipo de espectáculos.

Compartir
0Shares
Derechos Reservados CXPress 2018 | Magazine 7 by AF themes.
0Shares

Si continuas utilizando este sitio aceptas el uso de cookies. más información

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar