Entre bestias, con Cienfuegos

Por: Dalia Cruz

Encontrarse con bandas como Cienfuegos no es sencillo, mientras más se le rasca a su propuesta, más símbolos, géneros y colores nos salen a la luz. Y si de algo está convencida esta banda tapatía es que constancia, trabajo y movimiento son permanentes para abrirse camino en una escena musical complicada como la actual. CXPress tuvo oportunidad de tener una charla vía telefónica con Paco Pérez-Rul, guitarrista de la banda, sobre su nueva producción “Bestiario Sonoro”.

Dalia (D): Ustedes tienen un nombre muy fuerte Cienfuegos.

Paco (P): Tomamos una inspiración sobre el libro de la Región más transparente, hay un personaje Ixca Cienfuegos, él representa un poco el mestizaje y ciertas búsquedas dentro del México que planteaba Carlos Fuentes, que a mí siempre me pareció inspirador y años después, después de fundar la banda me seguía reznando siempre como la palabra. Aparte, tiene una carga ahí política interesante, a través de la historia y nos identificamos con eso a través del mestizaje y a través que es una palabra que tiene alta resonancia. Nos ha funcionado bastante.

D: Y eso lo han ido plasmando en su música. Además, la identidad de México es muy plural ¿a Cienfuegos qué corrientes la han marcado más?

P: El jazz y la música de improvisación solamente sería un eje, nuestros dos discos son diferentes porque al principio nos concebíamos como un cuarteto de jazz moderno y era mucho más en esa línea, mucho más acústico, mucho menos conceptual, mucho menos progresivo y mucho más centrado como en el jazz moderno. Y esa fue una búsqueda muy interesante que nos dejó cosas padres pero a la hora de empezar a buscar una identidad en el segundo disco, el Bestiario Sonoro, que es el que estamos promocionando y dándole vuelo, pues todo el concepto surgió de como apropiarse de ciertas bestias de la cosmogónico prehispánica para contar una historia de nuestra realidad actual, como una resignificación de este pasado en nuestro presente. Entonces, al observar nuestra realidad actual, hemos encontrado mucha violencia, mucho ruido, mucha contaminación, todo es muy rápido, todo es muy intenso, a diferencia de pensar en un pasado prehispánico, que la vida era muy diferente.

Fue natural empezara a sumar más voces, sumamos a Sara Ventura, saxofonista, y ahora somos un quinteto y empezamos a decir esto necesita distorsión, efectos, esto necesita diseño sonoro, tiempos compuestos, estar más cerca del rock y de otras tendencias que nos ayuden a reflejar un poco más claro lo que nosotros alcanzamos a ver sobre nuestra realidad. Entonces, fue muy rápido cómo empezar a evolucionar todo hacia otra manera y a la vez fue natural, el mismo proceso de composición y la ambición de un disco conceptual lo dejó muy claro; que teníamos que sonar de otra manera. Hoy en día nos nutrimos del jazz, del rock, de la música contemporánea, de la experimentación.

D: Se han presentado en festivales muy importantes. Todas esas experiencias qué le ha dejado a Bestiario Sonoro.

P: La música tiene que ir madurando y solamente puede madurar a través de ser tocada en vivo y ejecutada ante un público. Entonces, nos fuimos dando cuenta que alcanzaba a resonar en la demás gente, o sea, que se identificaban, que de alguna manera nuestra lectura era acertada sobre lo que estábamos viviendo. Vimos cómo niños, familias, adolescentes, gente de la tercera edad, escuchas casuales de jazz se identificaban y fue positivo porque de alguna manera el viaje artístico de las cosas siempre esta navegando entre el impacto del público. Entonces, empezó a tener una referencia positiva, lo cual fue muy gratificante para nosotros. Aparte, el reto fue algo súper gratificante de ver la respuesta de los organizadores, porque el Bestiario Sonoro es un poco un reto, es un viaje enredadillo.

D: Ustedes decían en su momento que cuando la gente los remite a Guadalajara, les piden mariachi o los relacionan con él y ustedes dijeron: “No hacemos sones, ni mariachi” y tal vez mucha gente lo puede malinterpretar. Entonces, es interesante saber qué hay detrás de esa postura, que es muy respetable.

P: Claro, porque al principio cuando empezamos a explicar este proyecto, en la primera plática de “Queremos hacer un disco fusión con pasado mexicano” nos decían “Orale, ¿y van a hacer mariachi con jazz o sones con jazz” y era como no estamos hablando de esta fusión. Obviamente hay elementos del mariachi, del son por la región en donde vivimos, pero no quisimos hacer esa fusión, no que no sea válida, hay gente haciendo cosas padrísimas con requintos jarochos, como Sonex, como Vico Díaz, pero hay gente haciendo fusión más tradicional y nosotros no queríamos hacer eso porque lo que oíamos primero en nuestra realidad era pues mucha violencia, mucho ruido, mucha distorsión y a parte tenemos una afinidad ahí creativa hacia estos géneros, somos como jazzistas, vamos a decirlo, puros de alguna manera. Entonces, fue como el primer filtro porque lo que primero que pensábamos todos e incluso nosotros que, cuando hablamos de fusión mexicana, tenemos que hablar de mariachi, la mayor parte del mexicano no es así, incluso yo soy del norte del país, de Tampico, Tamaulipas, y el mariachi no forma parte de mi vida, ni de mi formación. O sea, el mariachi era un elemento pues simpático de las fiestas o de las bodas, serenatas, pero no era parte de mi imaginario, ni tampoco el son de la huasteca porque pues mi vida esta más realizada hacia, como vivía cerca de la frontera gringa, pues escuchaba más rock, rap y veíamos series gringas. Mi vida no era tan mexicana, es a lo que voy, pero eso también era parte de ser mexicano, habemos mexicanos que no somos tan mexicanos como podría pensarse.

Todo esto tenía que formar parte del concepto de pensar como en una realidad mexicana, o sea, no solamente es ser mexicano cuando de pones un huipil o huaraches. También hay muchas maneras de ser mexicano y no solamente somos música mexicana cuando hacemos mariachi o son, también esta música esta siendo mexicana porque esta siendo en este concepto, en este lugar y esta hablando de estas personas que aquí vivimos y mucha de la realidad tiene que ver con otras cosas que no son las costumbres tradicionales, no despreciándolas, nunca va así, que forman parte de todos nosotros directa o indirectamente, pero fue una cosa que fue necesidad de tipificar.

D: Ya aterrizando su sonido a Bestiario Sonoro, se rescata el que quieren ir realmente a nuestras raíces prehispánicas.

P: Claro y elementos ahí muy claros en el disco que tratan de ponernos en este contexto como de escucha.

D: Además, la presencia de ritmos tropicales, que marca mucho la diferencia con su primer disco. A propósito ¿cómo fue su paso por la escena independiente?

P: Fue bastante interesante, porque ser autogestivo en México es complicadísimo, pero teníamos cosas que decir y ganas de compartir algo y ganas de participar en la escena nacional, con ambiciones de participar en cualquier lado que se pueda, de contar nuestra visión, nuestra parte de la historia. Entonces, ahí empezamos y fue muy interesante porque tuvimos mucha suerte al principio porque lo que hicimos resonó y nos invitaron a participar en el Cervantino, pudimos presentar allá el disco y fue como un primer paso bastante interesante, divertido y gratificante. Entonces, ahí todavía era un proceso de búsqueda, no había como ni una conceptualización del disco, ni había como una planeación ni ambición tan grande de girar. De alguna manera fue muy divertido ese disco porque fue el proceso de irnos conociendo e ir definiendo qué era Cienfuegos y quisimos plasmarlo en un disco y dejarlo para la posteridad, pero rápidamente la música empezó a evolucionar a lo que pasó en el Bestiario y rápidamente nuestras ambiciones empezaron a evolucionar porque pues aunque al principio queríamos tocar más jazz moderno, como tradicional, como contemporáneo, pues no sonábamos así. Ya se escapaban de nosotros ciertas sonoridades que no tenían que ver con ese género musical, que a veces es muy específico.

 

D: La conceptualización de los tracks son muy ricos; Cenzontle, Serpiente, Jaguar, son símbolos que tienen sabiduría milenaria. ¿Cómo fue que se decidieron por esos?

P: Fue como buscar significado y son las más fuertes que existen en nuestro imaginario de esa época. El imaginario prehispánico es gigantesco y queríamos conectar con la mayor cantidad de gente posible. Entonces, buscamos piezas que la mayoría de nosotros nos identificáramos. La mayoría de nosotros pensamos en Quetzalcóatl y es una figura muy interesante para todos nosotros porque representa la creación, la conexión entre lo divino y lo mundano, ciertas cosas violentas, la serpiente es algo a lo que tenemos miedo, nos ayuda a representar ciertas violencias estructurales que vivimos en esta realidad. A parte, le añadimos ciertas conceptualizaciones complicadas de numerologías para que tuvieran significado, para nosotros desde lo musical, desde la composición y fuera como todo un viaje, una especie de infinito.

Cuando pensamos en el Jaguar, queríamos pensar en la dualidad; la luz y la oscuridad, lo bueno y lo malo, que es una cosa en la que siempre estamos luchando como seres humanos y como sociedad. Incluso para el mexicano pues es muy difuso, pues aquí todavía hay muchas cosas estructurales muy malas, es como muy confuso pensar binariamente en México porque no es posible.

El Alebrije pues no es tanto una bestia del pasado prehispánico, pero nos ayuda a representar el mestizaje y es como la pieza central del disco, que si bien es como tropical, tiene que ver con esta idea de que aquí no le tenemos miedo a la muerte, que aquí nos pasan miles de cosas malas y seguimos festejando, vivimos en una realidad súper obtusa y súper complicada, pero aún así le hacemos frente, somos felices, trabajamos todos los días, somos buena gente, nos ayudamos entre nosotros. Entonces, lo quisimos poner en un track bastante festivo, bastante aguerrido, que fue una composición que al principio no sabíamos de dónde venía porque hay una pieza de latin jazz para esto y al final, conforme íbamos terminando el arte, el disco, la grabación, pues empezó a tener muchísimo sentido.

El Cenzontle habla totalmente de la belleza y de una construcción más espiritual y un poco más onírico. Entonces, queríamos que así reflejara a un pájaro emblemático de este pasado, que es partícipe en muchísimas leyendas, que tiene muchas voces, que su canto tiene que ver con el más allá prehispánico, con el Mictlán. Pero también queríamos que fuera real, el track habla también del binomio belleza y destrucción, de alguna manera.

 

Y el track del Perro de agua, por ejemplo, en Tamaulipas hay una región que se llama “El lugar de perros de agua” porque había nutrias, pero este perro de agua es un demonio de la época prehispánica. Entonces, ese track habla de la destrucción, la violencia y la corrupción que de alguna manera para nosotros fue claro ponerlo así.

Y al final pusimos Sumidero porque nos gusta esta idea de pensar como de un lugar como una especie de abrevadero donde estas bestias confluyen y se cuenta la historia como mucho más claro. De hecho, esa pieza es como un son tradicional, pero tocado a nuestra manera para que fuera una mezcla rara porque la idea es que quiero que suene como un son, pero no quiero que suene como si fuera un son que tocara un grupo de son jarocho. Y aquí hay un track que habla sobre el anhelo, sobre la paz, sobre la tranquilidad, sobre la belleza, sobre la naturaleza todo esto es parte de lo que vemos en nuestra realidad como mexicanos. Entonces, fue como la historia que quisimos contra con esta música.

D: Planifícanos sobre el video de La Serpiente

P: Fue muy interesante y fue trabajado como en familia en una comunidad, trabajamos con un trío de animadores y con José Ernesto, que realizó el arte del disco. Todo fue a través de unos textos y conceptualizaciones sobre las piezas. Y él tuvo esta idea de representar a este como venado, que para nosotros es como un toro, representar el mestizaje que buscábamos; tiene alas de cotorro, patas de gallo, cuernos de venado y pico de águila. Esta bestia representa lo que pasó en el Bestiario Sonoro y los diseñadores trabajaron con él, fue un proceso bastante largo terminar el video, la animación y conceptualización es complicada, pero quedamos súper contentos, creo que sí cuenta una historia bastante interesante, que tiene que ver con la serpiente, con la relación como del pasado prehispánico, como la evolución de nuestro país, del ruido y las problemáticas urbanas y modernas que tenemos como Nación.

 

D: Después de tanto trabajo, vinieron los resultados ¿qué tan gratificante fue la mención que tuvieron en la revista Rolling Stone?

P: Fue algo padrísimo, pues si algo que por siempre hemos querido es llegar a la mayor cantidad de gente posible y creemos que el trabajo es un trabajo de fusión, que esta parado en varias áreas; también hacia las personas rockeras les puede interesar, no esta totalmente dirigido a un público de jazz o especializado. Lo de Rolling Stone fue algo que nos ayuda a llegar a más gente, que ayuda a posicionar la música un poco más lejos de que nosotros podríamos por sí sólos. Ha sido todo un viaje, hemos podido girar por tantos festivales y hacer tantas cosas porque el grupo fue beneficiado por el Fonca en 2017, pudimos participar en varios festivales que incluso estaban muy lejos, como Mazunte, La Paz, que eso no estaba en el plan original. Todo ha sido algo bien padre, muchas cosas buenas, pero también es una realidad que por todas trabajamos, todas se sudaron, se hizo el trabajo, se investigó cómo lograrse.

D: Y también el reconocimiento de compañeros músicos, por ejemplo, hay una buena reseña de Alonso Arreola.

P: Fue impresionante y a parte de todo, hasta lo de mugroso se buscó que tuviera. Creo que esa dualidad del disco la busca, no es un disco como dedicado a la perfección o a la pulcritud, tiene como cochambre y quiere reflejar esta realidad donde vivimos, donde a veces te mueves cinco minutos de una colonia a otra y cambió totalmente el panorama.

D: Ustedes buscan identidad, pero México esta en constante movimiento, ya no es el mismo que estaba en la Región más transparente ¿cómo describirían ustedes la identidad de nuestro país en este momento?

P: Para nosotros es parte de lo que hacemos, queremos que cada uno de ustedes que escuche la musica la pueda resignificar en su realidad, eso nos abona mucho, que es cambiante. México es un país muy grande y de muchas culturas, la identidad de la banda es mutable y nos identificamos mucho con una máxima del arte; que el artista debe ser reflejo de su sociedad. Y aunque no nos ponemos en un pedestal como mitificado, no vayas a creer que nos sentimos muchísimo por ser artistas, sino de que si vamos a hacer arte y algo realmente interesante, queremos presentar algo que refleje la realidad en la que vivimos y eso va cambiando; lo que tocamos y compusimos para El Bestiario ya no suena parecido a lo que estamos tocando y componiendo para el tercer disco. Entonces, el cambio, el movimiento, nuestra realidad son parte de lo que hacemos como banda y creadores, por ahí va la identidad de lo que pasa, se respiran vientos de cambio en la actualidad.

D: ¿Dónde se ve Cienfuegos?

P: Nos vemos creando música que sea parte de nuestra realidad, que pueda invitar a la mayor cantidad de publico posible, que sea incluyente y que pueda sentirse parte de muchas realidad. Nos vemos haciendo más musica, más discos, girar por más lados, trabajar un proceso de internacionalización, mediano, tenemos los pies sobre la tierra y estamos felices con eso, y nos vemos siendo una empresa autogestiva mucho más eficiente, lograr hacer lo mejor posible con los recursos que tenemos a la mano.

 

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